20 jul 2016

De tierras y oidos que escuchan

Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. 
Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. 
El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. 
El que tenga oídos que oiga.
Mt 13,1-9 
 

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